En la práctica .

María Elena: La planta solar más grande de Latinoamérica

maria_elenaEn el marco del concurso internacional para la construcción de la primera planta de Concentración Solar de Potencia (CSP) de América Latina, se aprobó la realización de la planta solar más grande de Latinoamérica en María Helena.

La planta de concentración solar de potencia que se construirá considera una potencia de 110 MW y 17,5 horas de almacenamiento térmico, lo que le permitirá operar con un factor de planta superior al 80%. La iniciativa estará emplazada en la comuna de María Elena, Región de Antofagasta y la inversión estimada asciende a aproximadamente US$ 1.000 millones.

Para su funcionamiento, la planta deberá alinear con precisión sus 10.600 espejos con una superficie de 140 metros cuadrados cada uno, distribuidos en un área circular de aproximadamente tres kilómetros y medio, para reflejar la luz solar que incide sobre ellos en dirección a la parte superior de una torre central de 243 metros de altura.

“Contar con una planta de Concentración Solar de Potencia traerá múltiples beneficios al país. Permitirá usar los recursos naturales que tenemos, diversificará el mis de generación de la matriz eléctrica, nos dará mayor independencia energética y permitirá reducir las emisiones”, indicó el Seremi de Energía de la Macro Zona Norte, Carlos Arenas.

El Norte tiene las mayores intensidades de radiación solar en el mundo, con cielos despejados durante la gran mayoría del año, un recurso renovable que tenemos que aprovechar para transitar hacia una matriz más segura, limpia y económica”.

Para apoyar la materialización de la planta de Concentración Solar de Potencia, el Ministerio de Energía, a través de Corfo, proveerá un subsidio de hasta US$ 20 millones, junto con la concesión de uso oneroso de un terreno fiscal optativo.

Adicionalmente, para generar las condiciones adecuadas que hagan de la CSP una tecnología viable en Chile, el Gobierno gestionó un paquete de financiamiento en el que participan el BID, El CleanTecnologyFund, el Banco de Desarrollo alemán KFW y la Unión Europea, que involucra un monto cercano a los US$ 500 millones.

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Caso de Maryland: Riqueza vs Bienestar: ¿Cómo se mide la Prosperidad?

9_practicaMaryland es uno de los 50 estados de Estados Unidos localizado en la región noreste del país y cuenta con 5.296.486 de habitantes. Este estado desarrolló su Indicador de Progreso Genuino para medir cómo las actividades de desarrollo afectan la prosperidad a largo plazo, tanto positiva como negativamente. Aquí, en Maryland y en todo el mundo, la gente está continuamente desafiada por la necesidad de encontrar un equilibrio entre el avance de la ganancia económica y garantizar el bienestar social.

Los indicadores tradicionales como los domésticos / Productos Bruto del Estado abordan sólo las transacciones económicas. No incluyen los costos ambientales y sociales de lo que compramos, la calidad de vida, los impactos de nuestra forma de vivir, o apreciar plenamente las importantes contribuciones de nuestros sistemas naturales.

En su sitio web muestran cómo desarrollan su GPI, tomando en cuenta 26 indicadores diferentes, y explorando un modelo para ver cómo las decisiones políticas tomadas hoy pueden afectar a las generaciones futuras.

GPI

El Modelo de GPI es una herramienta dinámica para ser usada por los responsables políticos como para los ciudadanos, ella demuestra cómo se interrelacionan los indicadores MD-GPI. Los cálculos se proyectan al 2060, y se identifican tres políticas prioritarias a nivel estatal: un crecimiento inteligente, energía limpia y empleos verdes.

El modelo permite al usuario ajustar la inversión del Estado en una o más de las políticas prioritarias para ver cómo pueden cambiar con el tiempo la sostenibilidad y la prosperidad a largo plazo.

Para conocer el caso completo, visita su sitio web:

http://www.dnr.maryland.gov/mdgpi/

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Promoción del crecimiento en todas las regiones por parte de la OECD

8_praLa Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), está constantemente realizando estudios y aportando material en temáticas de desarrollo sustentable. En esta ocasión destacamos la publicación “Promoción del crecimiento en todas las regiones” que subraya la importancia de promover el crecimiento en todos los tipos de regiones de la OCDE, en particular en los países subdesarrollados. Ayudar a las regiones subdesarrolladas para ponerse al día tendrá un impacto positivo en el crecimiento nacional de un país, y en algunos casos, más que en las regiones ya bien desarrolladas.

Además, según la OCDE, este crecimiento contribuye a crear una sociedad más justa, en la que territorios y sus habitantes se han quedado atrás. Una pregunta importante es si este potencial para ponerse al día es posible. La evidencia sugiere que este es el caso. Pruebas de los patrones de crecimiento revelan que las regiones rurales e intermedias subdesarrolladas tienden a crecer más rápido.

Su convergencia económica depende en gran medida de potencial de desarrollo del capital humano, la infraestructura y las actividades relacionadas con la innovación, sino también de factores y políticas institucionales. Esta publicación se basa en el análisis de todas las regiones de la OCDE y 23 regiones del estudio de caso de diez países de la OCDE durante el período 1995-2007.

http://www.oecd-ilibrary.org/urban-rural-and-regional-development/promoting-growth-in-all-regions_9789264174634-en

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Medellín Cómo Vamos: Seguridad y convivencia

7_en_la_practicaLa seguridad ciudadana, de acuerdo al Informe de Desarrollo Humano para América Central 2009-2010, es la forma principal de la seguridad humana que garantiza derechos humanos fundamentales y atañe a la libertad, que es la esencia del desarrollo humano. En forma más específica, la seguridad ciudadana concierne a la protección de ciertas opciones u oportunidades de todas las personas –su vida, su integridad, su patrimonio– contra un tipo específico de riesgo (delito) que afecta la vida cotidiana de las víctimas

Adicionalmente, toda política tendiente a mejorar los espacios de convivencia de los ciudadanos conlleva resultados positivos en la calidad de vida por medio de logros en tolerancia, respeto y comunicación.

El programa Medellín Cómo Vamos le hace seguimiento a la seguridad ciudadana y la convivencia mediante indicadores que indagan por el respeto a la vida, el respeto al patrimonio económico. A través de la Encuesta de Percepción Ciudadana se indaga por el nivel de victimización y de denuncia; se indaga también por la solidaridad, el respeto por minorías poblacionales, entre otros, en el caso de la convivencia en la ciudad.

¿Cómo vamos en seguridad ciudadana y convivencia?

De acuerdo a los principales indicadores analizados por el programa tenemos que:

Medellín se enfrentó en el periodo 2008-2011 a un recrudecimiento de las muertes por homicidio producto en su mayoría de múltiples actividades ilegales ligadas al narcotráfico. Entre 2008 y 2009, se presentó un aumento porcentual sin precedentes en los últimos veinte años en la tasa de homicidios, hecho que sin duda prendió las alarmas de la ciudadanía y las autoridades.

Pese a que persisten condiciones enraizadas que no permiten hablar de Medellín como una ciudad segura y libre de violencia, es positiva la tendencia descendente de la tasa de homicidios en los dos últimos años: entre 2009 y 2010 la tasa bajó un 8,5% y entre 2010 y 2011 un 19,4%, ubicándose en 69,6 por cien mil habitantes.

La tasa de homicidios promedio para la ciudad esconde realidades diversas en los territorios en los que se divide la ciudad: comunas y corregimientos. En el periodo 2008-2011 las comunas de La Candelaria, San Javier, Manrique y Popular presentaron las más altas de homicidios. La comuna de la Candelaria obtuvo la mayor tasa durante todo el periodo y la de Popular, mostró tasas entre las más altas en 2009 y 2010, pero con un descenso muy importante en 2011, cuando se ubicó en 20,4 por cien mil habitantes. Para el conjunto de los corregimientos se evidenció un aumento significativo en la tasa de homicidios desde 2009, especialmente en San Cristóbal, San Antonio de Prado y Altavista.

De lejos, la comuna de El Poblado presentó en el periodo la menor tasa de homicidios, a 2011 ésta se ubicó en 13,9 por cien mil habitantes, consolidándose como una comuna no violenta frente a estándares internacionales. Otras comunas que presentaron tasas más bajas relativamente fueron Laureles- Estadio, La América y Buenos Aires. Las tasas de homicidios de las comunas de Popular y Santa Cruz presentaron en el periodo un comportamiento atípico: en 2008 las tasas fueron relativamente bajas, pero en 2009 y 2010 presentaron aumentos muy significativos, mientras en 2011 evidenciaron reducciones muy apreciables.

En el caso de otros delitos que conciernen al patrimonio económico de las personas y entidades y comercio se evidenció un año atípico en el periodo 2008-2011. En el año 2009 se presentó el mayor número de casos de hurtos de vehículos, motos, bienes a personas en vía pública, hurto de entidades financieras y comerciales. La excepción fue del delito de hurto de bienes muebles en residencias que tuvo su mayor pico en 2008 con 470 denuncias. En general, estos delitos presentaron reducciones entre 2008 y 2011, excepción hecha del hurto a motocicletas, que pasó de 1.054 en 2008 a 1.295 en 2011, para un 22,9% más. El hurto de automotores, por su parte, tuvo la menor reducción entre estos delitos con un 1,7%. El hurto a personas en vía pública bajó un 9,2%, el hurto a entidades financieras y comercio un 42,8% y el hurto de bienes muebles en residencias un 49,4%.

Por comunas también se evidenciaron en el periodo diferencias apreciables, como en el caso de las muertes violentas, para estos de delitos contra el patrimonio económico. Las comunas más afectada al concentrar el mayor número de casos de hurtos es La Candelaria con una participación del 19,3%, es decir casi veinte de cada cien hurtos en el periodo se presentaron en esta comuna, la cual infortunadamente también concentró el mayor número de muertes violentas, configurándose en la comuna más violenta e insegura. Por el contrario, las comunas de Laureles-Estadio y El Poblado que mostraron bajas participaciones el total de muertes violentas, presentan, después de la Candelaria, las más altas participaciones en los delitos contra el patrimonio económico. La comuna de Laureles concentró en el periodo el 12,8% y El Poblado el 11,4% de estos delitos.

En cuanto a la percepción ciudadana, en 2012 la percepción de seguridad en la ciudad y el barrio mostró una leve mejoría, especialmente la del barrio pasando de 3,5 a 3,7 en la escala de calificación que va de uno siendo muy inseguro y cinco muy seguro, mientras que para la ciudad, la percepción se mantuvo prácticamente estable entre 2011 y 2012.

Se observa desde 2010 una tendencia positiva en la percepción de seguridad, una disminución en el porcentaje de personas que se sienten entre inseguras y muy inseguras y un aumento persistente en el porcentaje de las personas que se sienten entre seguras y muy seguras.

En el caso de la percepción de seguridad en la ciudad por zonas se evidenció una menor  variabilidad frente a la percepción de seguridad en el barrio. En general, entre 2011 y 2012 la percepción de seguridad en la ciudad permaneció muy estable. Donde mayor se redujo fue la zona Sur-occidental pasando de 3,5 a 3,3, convirtiéndose en la zona de menor percepción de seguridad en la ciudad. Por su parte, la de mayor percepción de seguridad en la ciudad fue la zona Nor-occidental con un promedio de 3,7 en la escala de percepción.

En promedio para la ciudad los tres principales problemas generadores de inseguridad en el barrio fueron la presencia de pandillas, hecho recurrente desde 2010 en Medellín, seguido del tráfico de drogas y la drogadicción, y en tercer lugar el atraco callejero.

En cuanto al nivel de victimización en la ciudad se mantuvo en el 10%, semejante al año 2011, y al promedio del periodo 2006-2011. El NSE alto reportó un mayor nivel de victimización con casi dos personas de diez siendo víctima de algún delito en el último año, casi doblando el promedio para la ciudad. Le siguió el NSE medio con un 12% y el de menor victimización fue el NSE bajo con un 6%. Por zonas de la ciudad también se evidenciaron diferencias: la zona de mayor victimización reportada fue la Centro-oriental con un 13%, mientras la de menor victimización fue la Nor-occidental con un 7%.

De forma positiva, y en sintonía con una de las mayores peticiones de las autoridades en el caso de la seguridad, la denuncia ciudadana mostró un repunte en el último año con un 49% de personas que fueron víctimas y denunciaron el delito, frente a un 40% en 2011.

En cuanto a la convivencia, al indagar por el cumplimiento de ciertas normas y convivencia ciudadana, se le pidió a la ciudadanía que calificase el comportamiento de los habitantes de la ciudad en catorce aspectos, en una escala que va de uno a cinco, siendo uno un muy mal comportamiento y cinco muy bueno. En 2012 se obtuvo una calificación promedio de las catorce acciones evaluadas de 3,2. Por su parte,  la calificación de los aspectos evaluados varió entre 2,9 y 3,4. El aspecto mejor calificado fue la solidaridad con los demás (3,4/5). Al tiempo, las calificaciones promedio fueron similares para todas las zonas de la ciudad, a excepción de la Centro-oriental donde obtuvo un 3,1.

A este comportamiento le siguieron tres aspectos con idéntica calificación promedio (3,3), ellos fueron: respeto por las personas con discapacidad, respeto por los adultos mayores y respeto por los vecinos.

El aspecto peor calificado fue el respeto por la vida, que contó con una calificación promedio de 2,9. Vale la pena destacar que en 2011, este aspecto también fue el peor evaluado por la ciudadanía, a pesar de haber recibido una calificación aún más baja en aquella ocasión. Este hecho no hace más que evidenciar la percepción de la ciudadanía que el derecho a la vida es irrespetado en la ciudad, fenómeno que no deja de ser preocupante.

Algunos indicadores utilizados

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En Curitiba el progreso anda en autobús

Treinta y dos, de cada cien curitibanos, utilizan todos los días el transporte colectivo.

6_en_la_praticaSon rojos, los Expresos, Articulados y Bi-articulados que cruzan diariamente los ejes Norte-Sur, Leste-Oeste y la región del Boqueirão, uniendo en rosa de los vientos los límites de la ciudad. Los autobuses blancos de la Línea Circular-Centro cubren el centro de la ciudad. Los puntos colaterales y sub-colaterales del mapa son enlazados por las líneas Interbairros, en círculos concéntricos que se amplían, uniendo toda la ciudad.

El veloz “Ligeirinho” (semiexpreso), de color gris y de diseño moderno, tiene pocas paradas, disminuyendo a través del tiempo las distancias de la Línea Directa. La integración entre todos ellos, a través de terminales y estaciones intermediarias, es realizada por el Alimentador, anaranjado. Y el Convencional, amarillo, continúa recorriendo caminos pré-1970, más céntricos y cortos, cuando era el único medio de transporte de masa disponible, con las rayas radiales y diametrales.

En 1970, los 1.587.315 curitibanos de hoy (Censo 2000/IBGE) se resumían a 609.026. La ciudad, un mero punto de pasaje en el mapa del Sur de Brasil, sufría con el tránsito desorganizado, funciones y servicios colocados como compartimientos estanques y la llegada de los emigrantes del interior de la Provincia, en busca del paraíso que la mecanización agrícola le había robado.

El inicio de la nueva década, 1971, coincidió con el de la implantación del Plan Director de Curitiba, de 1965. El transporte fue fundamental en la aplicación del plan, porque fue encarado como inductor del desarrollo anhelado a la ciudad. El uso del suelo, la circulación viaria y el transporte colectivo pasaron a ser pensados juntos, conduciendo el desarrollo urbano.

La revolución del transporte público empezó entre los barrios de Santa Cândida y Capão Raso, con la implantación del eje Norte-Sur. Curitiba inventó el sistema trino de autopistas. El carril exclusivo o canaleta, sería a partir de 1974 el camino del autobús Expreso. Y ambos, la canaleta y el Expreso, serían el primer paso de la Red Integrada de Transporte (RIT).

Hacía sol el domingo, 20 de septiembre de 1974. Reflejando el morado del acrílico dominante en las piezas del nuevo mobiliario urbano, las flores del mercado de la Praça Generoso Marques anunciaban la primavera. Con sus ropas domingueras, los curitibanos fueron llegando desde las 10 horas de la mañana. Hacían cola para experimentar el viaje gratuito en aquel autobús rojo, moderno, tan diferente de todos los que ya habían visto. Eran 20 – 12 unidades hacia el Sur (Capão Raso) y ocho hacia el Norte (Santa Cândida).

El 19 de septiembre de 1979 empezó a circular los autobuses Interbairros, recurriendo 28 barrios de Curitiba a lo largo de un trayecto de 44 Kilómetros.

La Red Integrada de Transporte

El verano ya se hacía sentir en aquel domingo, del 1º de diciembre de 1980, en la Cruz del Pilarzinho. Allí, 20 autobuses Interbairros, verdes, diez rumbo hacia el barrio Cabral (sentido horario) y los otros diez hacia el barrio de Campina do Siqueira (anti-horario) marcaron, en los viajes gratuitos de los habitantes, el inicio de las operaciones de la Red Integrada de Transporte (RIT). La red empezó con una línea diametral del Expreso y tres de los Interbairros, totalizando 142 alternativas de utilización para los curitibanos.

El transporte colectivo de la ciudad es sobretodo humano. Los ancianos tienen asientos especiales y los minusválidos con sillas de ruedas tienen espacio específico en los vehículos y ascensores para el embarque

En apoyo a la RIT, los horarios de inicio de las actividades de la industria, comercio, servicios, escolares y funcionarios públicos fueron escalonados, entre 7h30 y 9h30, promoviendo el desahogo del tránsito y de la demanda por el transporte colectivo. Sin embargo, la mejor providencia para la RIT fue la adopción de la tarifa social, en vigor hasta los días actuales. El pasajero que embarca en un autobús puede hacer la integración con el resto del sistema embarcando en otros vehículos, sin pagar un otro pasaje. Los trayectos más cortos, los más centrales, subsidian a los más largos y periféricos, en especial los que llegan a los municipios vecinos, integrantes de la Región Metropolitana de Curitiba.

Integración Metropolitana

El 14 de julio de 1993 empezó a circular la primera línea metropolitana de la RIT, uniendo Curitiba a São José dos Pinhais. La inauguración oficial de la integración entre Curitiba y la Región Metropolitana por el transporte colectivo sólo se daría, el 9 de abril de 1996, cuando el “Ligeirinho” llegó a Almirante Tamandaré. A menos de un año antes, el día 19 de agosto de 1995 había marcado otra novedad: la llegada del biarticulado, rojo Ferrari, dos autobuses unido por fuelles, con una largura total de 21,895 metros y cinco puertas. Circulando en los trayectos de la Línea Directa, con embarque/desembarque en las estaciones-tubo, cada biarticulado tiene capacidad para 270 pasajeros sentados.

La RIT DE Hoy

La RIT posee 2.100 autobuses (1.500 urbanos y 600 metropolitanos integrados). De los 1.500 primeros, 1.280 están en operación diaria y transportan, por día hábil, 2,040 millones de pasajeros (1,55 millón en Curitiba, de los cuales 800 mil pagadores; 490 mil, de los cuales 230 mil pagadores, en la Región Metropolitana). Los autobuses recorren, día a día, todos los caminos de Curitiba y de la vecindad, distribuidos por 385 líneas (285 urbanas y 100 metropolitanas) y cinco mil paradas, reforzados por 351 estaciones-tubo y 29 terminales de integración.

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Minería responsable presente en el Foro Económico Mundial

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Durante el Foro Económico Mundial, en colaboración con la Comunidad Científica de Australia y la Organización de Investigación Industrial y el Instituto del Banco Mundial, realizado en Brasil el 2010, se elaboró un informe acerca de minería responsable en distintos países del mundo. D esta manera de contribuye al mejor funcionamiento de las empresas extractivas respecto a sus responsabilidades tanto dentro de su empresa, como al exterior. Los trabajadores, la comunidad y el medio ambiente han pasado a ser un tema relevante del que se están haciendo cargo.

Esta iniciativa para el Desarrollo (RMDI) se puso en marcha  para explorar  puntos de vista, prioridades y preocupaciones ​​en la explotación de minerales, y de buscar respuestas sobre lo que funciona y lo que no, donde está el descontento y  que la frustraciones más comunes  se puedan mejorar. Este informe presenta los resultados preliminares de una investigación que abarca 13 países de tres regiones. Es presentado como base para continuar el debate y determinar investigaciones, políticas y medidas orientadas a iniciativas para el año 2011 y más allá.

En la Sección 1 presenta el proyecto y explica las metodologías de la investigación. La sección 2 resume los resultados de la investigación y las ideas planteadas por las partes interesadas. Secciones 3-5 entrega  más detalles sobre las perspectivas y sugerencias de los interesados ​​en los 13 países: en África (sección 3), Ghana, Liberia, Sudáfrica y Tanzania, en el este de Asia (sección 4), Australia, Indonesia, Laos, Mongolia y Papua Nueva Guinea, y en América Latina (capítulo 5), Brasil, Chile, Colombia y Perú.

El informe de investigación  toma en cuenta percepciones y sugerencias para desarrollar iniciativas de Desarrollo Minero Responsable.

Las opiniones expresadas en este documento están basados ​​en talleres, entrevistas y la investigación, y la no reflejan necesariamente las del Foro Económico Mundial.

Documento completo:

http://www3.weforum.org/docs/

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Curitiba, Brasil: Ejemplo de práctica en desarrollo urbano sustentable

practica04Una ciudad que adopta como objetivo ser ecológica: ésta es la nueva referencia que aporta Curitiba, capital del estado brasileño de Paraná, en un contexto de crisis mundial de modelos urbanos.

Curitiba es una ciudad pionera en el desarrollo urbano sostenible. Desde hace cuatro décadas viene viendo descender su índice de criminalidad, sus ciudadanos gozan de un comparativo mejor nivel de vida y ha frenado la contaminación. Las claves de este ecodesarrollo urbano radican fundamentalmente en la voluntad política municipal, que se ha mantenido invariable en abordar la problemática urbanística de una forma coherente y radical.

En este reportaje, entonces, se pretende mostrar en qué ha consistido la estrategia que llevó a cabo el Municipio de Curitiba para transformar esta ciudad en un modelo de integración de medio ambiente, urbanización y desarrollo sostenible. Para esto, se abordan tres grandes áreas: desarrollo sostenible, medio ambiente y transporte, intentando mostrar cómo el terreno de lo utópico o deseable puede llevarse a la práctica y de cómo otra forma de entender la ciudad es posible.

Se debe conservar el medio natural, pero a su vez, mejorar la calidad y el nivel de vida de la población. Ésta fue la conclusión a la que se llegó en la Conferencia de Río de Janeiro de 1992, sobre desarrollo sostenible. Allí se estableció oficialmente que lo sostenible no se refiere exclusivamente al componente medioambiental de las cosas, sino que hay que contemplar del mismo modo las cuestiones sociales y económicas, y ver en qué forma interaccionan estas variables.

Es que este proceso se ha llevado a cabo gracias al desarrollo de un nuevo proyecto urbano promovido por un equipo multidisciplinar de arquitectos, urbanistas, ingenieros, economistas, sociólogos y otros técnicos. Pero a esto se suma -y con tanta importancia como lo anterior- un fuerte sentimiento de pertenencia por parte de sus ciudadanos. Porque Curitiba no es sólo una referencia ecológica para el mundo, sino que es una ciudad poblada por individuos que aman el lugar donde viven.

Es decir que la idea de “desarrollo sostenible” se cumple, porque además de conservar el medio natural, los curitibanos están comprometidos con mantener su ciudad limpia y con verla crecer cada día.

Por lo tanto, el caso de Curitiba es un precedente ejemplar en una América Latina donde lo más común suele ser empezar de nuevo, abandonando los proyectos y los resultados anteriores, en lugar de acumular certezas.

Fuente y más información en: http://curitibaciudadsostenible.webs.com/

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Ciudad Viva: buena práctica de participación ciudadana

Ciudad Viva, es una organización fundada y presidida por Lake Sagaris, una ciudadana canadiense que llegó a Chile en la época de los ´80 y que por más de una década se ha dedicado a la promoción del desarrollo urbano y la convivencia sostenible. Continuar leyendo…

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Buenas prácticas para las tomas de muestras estadísticas chilenas

estadisticas_nacionaLos factores institucionales y organizativos tienen una influencia considerable en la eficacia y la credibilidad de una autoridad estadística que elabora y difunde estadísticas públicas y oficiales. Las cuestiones pertinentes son:

Independencia Profesional, Mandato de levantamiento de Datos, Adecuación de los Recursos, Compromiso con la Calidad, Confidencialidad Estadística, Imparcialidad y la Objetividad.

Independencia  profesional

La independencia profesional de la autoridad estadística, respecto de los organismos políticos ya sea regulador o administrativo, así como de los operadores del sector privado, garantiza la credibilidad de las estadísticas chilenas.

Mandato de levantamiento de datos

La autoridad estadística debe tener un mandato jurídico claro para recoger información destinada a la elaboración de estadísticas oficiales. Se podrá obligar por ley a las administraciones, las empresas, los hogares y al público en general, a que permitan el acceso o entrega de datos para usarlos en la elaboración de estadísticas del país.

Adecuación de los  recursos

Los recursos a disposición de la autoridad estadística deben ser suficientes para cumplir los requisitos de elaboración de las estadísticas públicas y oficiales de Chile.

Compromiso con la  calidad

La autoridad estadística se compromete a trabajar y cooperar conforme a los principios fundamentales de las estadísticas oficiales y los componentes de la calidad según OCDE y EUROSTAT.

Confidencialidad estadística

Debe garantizarse absolutamente la privacidad de los proveedores de datos (hogares, empresas, administraciones y otros encuestados), la confidencialidad de la información que proporcionan y su uso exclusivo para generar estadísticas.

Imparcialidad y  objetividad

La autoridad estadística debe elaborar y difundir estadísticas públicas y oficiales respetando la independencia científica, haciéndolo de forma objetiva, profesional y transparente, de modo que se trate a todos los usuarios por igual.

Metodología  sólida

Las estadísticas de calidad deben apoyarse en metodologías sólidas, lo cual exige herramientas, procedimientos y conocimientos especializados adecuados.

Procedimientos estadísticos  adecuados

Las estadísticas de calidad deben apoyarse en procedimientos estadísticos adecuados, aplicados desde el levantamiento de los datos, pasando por su validación, hasta la emisión de informes y/ o generación de archivos a nivel de usuarios.

Una  carga para los Informantes que no sea excesiva

La carga que supone responder una encuesta no debe ser excesiva para el informante. La autoridad estadística controla la carga excesiva y fija los objetivos para reducirla progresivamente.

Relación  costo-eficiencia razonable

Los recursos deben utilizarse eficientemente.

Pertinencia

Las estadísticas públicas y oficiales deben satisfacer las necesidades de los usuarios.

Precisión y  fiabilidad

Las estadísticas públicas y oficiales deben reflejar la realidad de forma precisa y fidedigna.

Oportunidad y  puntualidad

Las estadísticas públicas y oficiales deben difundirse oportuna y puntualmente.

Coherencia y  comparabilidad

Las estadísticas públicas y oficiales deberían ser coherentes a nivel interno, a lo largo del tiempo, comparables entre regiones y entre países; siendo posible combinar y hacer un uso conjunto de los datos relacionados a partir de fuentes distintas.

Accesibilidad y  claridad

Las estadísticas públicas y oficiales deberían presentarse de forma clara y comprensible para los usuarios, difundirse de forma adecuada, conveniente, y fácil disposición. Asimismo se debería permitir el acceso a las mismas, de forma imparcial, con metadatos y orientación de apoyo.

Fuente: INE

Documento completo en el siguiente link:

http://www.ine.cl/canales/corporativo/buenas_practicas/pdf/buenaspracticas_pag.pdf

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Los indicadores para medir el desarrollo sustentable

Para poder medir la evolución del desarrollo sustentable en un territorio, es necesario contar con información sobre los recursos y los activos económicos, sociales, ecológicos e institucionales a lo largo del tiempo. Los indicadores pueden proporcionar esta información, cuantificándola y simplificándola para así poder identificar aquellas variables que afectan o mejoran la calidad de vida de los habitantes. En otras palabras, los indicadores permiten comprender cómo funcionan los subsistemas económico, social, ambiental e institucional, que integran el sistema territorial en estudio.

Cuando se emplean indicadores en las estrategias de desarrollo sustentable a nivel nacional y local, éstos deben reflejar los procesos heterogéneos de cada región, más que promover una homogenización de experiencias. El comprender estos procesos, asegura coherencia en las distintas intervenciones públicas.

De este modo, los indicadores deben estar orientados en la dirección de los objetivos del desarrollo sustentable de la región en cuestión. Así, los indicadores variarán de acuerdo a las características específicas del territorio en que se aplican. En unos casos, será fundamental conocer los niveles de pobreza, en cambio, en sociedades de menor inequidad, será más significativo conocer la calidad ambiental.

Los datos que proveen los indicadores no son suficientes en sí mismos, ya que la información debe ser organizada, jerarquizada y contextualizada para ser convertida posteriormente en conocimiento útil para la toma de decisiones. En este sentido, la finalidad última de los indicadores es orientar, desde la dimensión institucional, la planificación estratégica de un territorio y retroalimentar los procesos de gobernanza.

Los indicadores que miden cambios retrospectivamente son menos adecuados para el análisis de la sustentabilidad que los indicadores que son fijados para diseñar prospecciones o tendencias, generadas a través de procesos participativos de la sociedad. No obstante, en muchos casos estos indicadores son difíciles de construir debido a la escasez de datos ambientales y a la debilidad de los datos sociales existentes. Los datos económicos son usualmente insatisfactorios debido a la orientación de las estrategias de desarrollo nacional y regional durante la última mitad del siglo XX. Así, la calidad de todos estos datos se convierte en un desafío importante.

Para que sean efectivos, los indicadores deben tener las siguientes características: involucramiento comunitario; vínculos (social–ambiental–económico); validez (relevancia); disponibilidad y frecuencia; estabilidad y confiabilidad. Los indicadores deben ser comprensibles (a la persona no–experta); susceptibles (a los cambios); relevantes a las políticas; flexibles (hacia el futuro); y proactivos (señalando desafíos más que reflejando un estado actual).

Los indicadores pueden, además, ser precisos o no, cualitativos o cuantitativos, singulares o compuestos. Sin embargo, dado que el término “desarrollo sustentable” incluye dos conceptos distintos, el de desarrollo y el de sustentabilidad, no es fácil identificar un indicador que, individualmente, informe sobre las múltiples facetas del desarrollo sustentable. Por esto, es más apropiado tratar de identificar un sistema de indicadores que, colectivamente, provea la información requerida.

LOS INDICADORES MÁS USADOS HOY

Algunos de los indicadores compuestos que se utilizan con más frecuencia actualmente son:

1. La huella ecológica es un indicador compuesto empleado mundialmente para medir la huella que la humanidad deja en la naturaleza con su modo de vida actual. Contabiliza la cantidad de área de tierra y agua que usa una población humana para abastecerse de todo lo que necesita y para absorber sus desechos.

Por lo tanto, este indicador es capaz de comparar la demanda humana contra la oferta de la naturaleza, es decir, su biocapacidad.

Al medir la huella ecológica de una población, un individuo, una ciudad, una región ,un negocio, una nación, o toda la humanidad, podemos determinar la presión que ejercemos sobre el planeta. El objetivo de este indicador es que empecemos a tomar en cuenta nuestros mínimos ecológicos en las tomas de decisiones y a utilizar el ingenio humano a través del impulso en  investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación para encontrar nuevas formas de vivir dentro de los límites de la Tierra.

2. El análisis del flujo de materiales es un indicador que hace un inventario sistemático de la forma en que un producto transita a lo largo de su ciclo de vida natural o económico. Al analizar este ciclo de vida, se evalúan los efectos ecológicos, los consumos de materiales y energía, los impactos ambientales que se presentan durante el ciclo, así como los desechos que genera al final de su vida útil.

El AFM plantea que es necesaria una desmaterialización de la economía, es decir, una reducción general en el uso de los recursos naturales para lograr un crecimiento económico en línea con la capacidad de carga de los ecosistemas. Con este fin, el desarrollo económico y el requerimiento de recursos naturales deben estar desacoplados. En otras palabras, se debe aumentar la eficiencia en el uso de recursos y en los procesos, produciendo más y mejor con menos consumo y menos impacto ambiental.

Este indicador es muy útil en la formulación de huellas ecológicas; ambos se complementan a la hora de diagnosticar la sustentabilidad de un territorio.

Un concepto relacionado con el AFM es el de “mochila ecológica”, que explica la cantidad de material consumido o desplazado durante la producción o distribución de los productos y que se relaciona con el servicio finalmente conseguido.

En la búsqueda de la eficiencia en el consumo de recursos, deberíamos elegir productos y servicios de baja “mochila ecológica”. Por ejemplo, un anillo de oro es particularmente “pesado”. Para 10 gramos de oro, se mueven sólo en la mina 3.500 kilos de materiales. Si fuera de plata, sólo movería 75 kilos.

3. La mayoría de las metodologías que surgen de la economía ecológica cuestionan los enfoques de la economía clásica y promueven alternativas. El Índice de Bienestar Económico Sustentable (IBES), y su biproducto el Indicador de Progreso Genuino (IPG) reflejan una fuerte divergencia del PIB cuando se analizan los casos nacionales. Básicamente se distinguen porque integran criterios sociales, ambientales y económicos en las evaluaciones de sustentabilidad.

El Indicador de Progreso Genuino (IPG) es un sistema alternativo de medición, compuesto por 26 indicadores simples, que se diferencia del  Producto Interno Bruto (PIB), en que adjudica mayor pertinencia a valores subjetivos como el bienestar, que a valores objetivos como el consumo. Por ejemplo, la actividad económica pura derivada del crecimiento urbano explosivo contribuye en gran medida al PIB. Sin embargo, simultáneamente, se producen desplazamientos de larga duración, aumento de la congestión del tráfico y accidentes vehiculares, y conversión excesiva del uso de la tierra rural o semirural en urbana. En este caso, la mayor circulación de dinero dentro de una economía no significa necesariamente que ésta sea sustentable o próspera.  Esto puede resultar, en los casos más extremos, en un IPG inversamente proporcional al PIB.

De este modo, vemos que el coste real de un bien incluye aquello a lo que se debe renunciar para conseguirlo. Es decir, si talamos un bosque para obtener madera y no invertimos en repoblarlo con las mismas características ambientales anteriores, ese gasto no incurrido que provoca una degradación ambiental, debe incluirse como una deuda no pagada o como una pérdida neta del IPG.

Beatriz Castañeda (1999) ofrece evidencia para el caso chileno entre los años 1965 y

1995, apuntando que el PIB no muestra la degradación del capital natural, las inequidades en el ingreso y los servicios de no–mercado (por ejemplo, el trabajo en el hogar). En consecuencia, la tasa de crecimiento anual del IBES (Índice de Bienestar Económico Sustentable) es de –0,16% comparado con una tasa de crecimiento en el PIB de +2,9%. Al construir ítems que son positivos, negativos, y positivo o negativo, es posible equilibrar las tendencias generales del desarrollo. Esto responde a la crítica más común al PIB hecha por los economistas verdes: el divorcio, la mala salud, y los costos de seguridad son vistos como contribuciones positivas al PIB, cuando deben ser vistos como ítems negativos en el bienestar socio económico.

CRITICAS METODOLOGICAS 

En términos generales, se debe promover el desarrollo de métodos de valoración más robustos, que conjuguen diferentes indicadores para poder evaluar tanto la dimensión económica, como la social o la ecológica de la sustentabilidad. Las metodologías en uso actualmente requieren más discusión para así poder mejorar nuestra comprensión de en qué nivel del desarrollo sustentable nos encontramos.

En el caso de la huella ecológica y el flujo de materiales, se debe tener en cuenta que estas herramientas no consideran las dimensiones sociales y culturales más allá de las tendencias de producción y consumo. Ambas comunican poco sobre el bienestar, al estar enfocadas en la biocapacidad.

Esta limitación nos lleva a pensar que el objetivo es desarrollar indicadores compuestos (construidos a partir de la unión de varios de ellos), que permitan observar la evolución en las dimensiones económica, social, ecológica e institucional de una sociedad simultáneamente. Se debe llegar a crear un instrumento universal basado en diversas metodologías, que a la vez tenga en cuenta las especificidades regionales.

EL CASO DE LA REGIÓN DE ANTOFAGASTA

En el estudio sobre  desarrollo sustentable en la Región de Antofagasta, como el que adelanta el Observatorio Regional de Desarrollo Sustentable de Antofagasta, se incorporan un conjunto de indicadores cuantitativos y cualitativos que proporcionan información relacionada con las cuatro dimensiones de la sustentabilidad. El objeto es definir qué tan sustentable es la región y advertir si una de las variables se está maximizando en detrimento de otra, o si el conjunto está siendo subordinado al crecimiento económico.

Llevar el progreso económico de una región como la de Antofagasta hacia un desarrollo sustentable es un desafío institucional, metodológico y técnico a la vez.

Desde el punto de vista institucional, el desafío es asegurar que las mediciones que se realizan con estos indicadores, se integren en las políticas de desarrollo nacional y regional. Desde el punto de vista metodológico, el desafío es conectar los indicadores con los objetivos a largo plazo de la planificación regional. Entre los desafíos técnicos, finalmente, se encuentran la disponibilidad de información de calidad y la ausencia de mecanismos de monitoreo.

Para poder afrontar estos vacíos de información, es necesario abordar la problemática de la planificación para el desarrollo sustentable desde una perspectiva sistémica, holística y duradera.

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